Déjame susurrarte, escúchame por última vez; te dejé en la cumbre, sin decidir un rumbo; toqué la punta del mundo, equivocándome de lugar. Dejé de ser la princesa de tus sueños, pasé a ser un secreto de un corazón vacío. Caminé como un rotamundos sin conocimiento de lugar; intenté crear espacios donde cubrir mis torturas. Y aquí estoy.
Pasate por aquí,preciosa, que tienes un regalo
ResponderSuprimirhttp://cosasdeunchiflado.blogspot.com/2010/09/premio-flor-naranja.html
hola me metí en tu blog por el premio de dioniiisio.
ResponderSuprimirMe ha gustado mucho así que te sigo.
Besitos, ali ://